Tres ciudades en un día
Como no había manera de ponerse de acuerdo, los tres decidimos dejar el viaje abierto. Sabíamos que íbamos a pasar un tiempo en Kilkenny, pero no teníamos ni idea de dónde ir después. Tamás quería visitar Cork, pero Outi y yo pensábamos que era una ciudad demasiado grande para poder explorarla bien en un día y medio. Nuestros tres compañeros de habitación nos dijeron que se iban a Waterford, una ciudad costera cerca de Kilkenny, así que decidimos seguir sus pasos. Pero cuando llegamos a la estación de buses, vimos que llegábamos dos horas tarde para coger el último bus que había salido. El siguiente era bastante tarde, así que pensamos escoger otro sitio teniendo en cuenta los buses que más nos convenían. Y el ganador fue... ¡¡¡LIMERICK!!!
Aún teníamos que esperar el bus una hora y aprovechamos para ver los rincones que aún no habíamos explorado de Kilkenny. No había mucho que ver, aparte de una escuela profesional estilo Harry Potter con chicos de uniforme y unos jardines muy bonitos.
El viaje a Limerick era bastante largo, sobre todo porque tuvimos que parar en Clonmel para cambiar de bus. Consejo: si alguien os propone pasar un fin de semana allí, no aceptéis. En sólo una hora lo vimos todo. Es una ciudad muy pequeña y un poco muerta. No ves casi gente por las calles. Para que os hagáis una idea, es como coger el centro de una ciudad y colocarlo en medio de las montañas. No había mucho que ver allí.
